El punto de inflexión

—Hola, ¿qué pasa? —dijo al altavoz.

Su amigo gritó—¿Dónde has tenido tu teléfono todo este tiempo? Te he llamado como cien veces. No he podido comunicarme contigo. ¿Qué está pasando, amigo? Háblame.

—Whoa, whoa, whoa, cálmate. ¿Qué está pasando? ¿Por qué me has estado llamando? —preguntó James.

...

Inicia sesión y continúa leyendo