Un giro del destino

A la mañana siguiente, Alex se despertó con la culpa llenando su corazón. No sabía por qué se sentía tan culpable, pero ahora no podía echarse atrás en lo que había hecho. Tenía que seguir adelante. Isabella estaba allí ahora, y ahora que estaba aquí, no dejaría que la culpa lo consumiera.

No había...

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