Capítulo 29 La cláusula 04 de mi hermanastro

Julian no dejó que mis pies tocaran el suelo.

Me levantó de la isla como si estuviera hecha de papel, mis piernas aún temblando alrededor de sus caderas, su verga medio dura y cubierta de nosotros, con semen untado entre mis muslos. Las escaleras crujían bajo su peso, cada paso lo hacía penetrar m...

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