Capítulo 40 En el escritorio del jefe 05

A las 7:11 a.m., las puertas del ascensor se abrieron en el piso 47 y el olor me golpeó primero: sexo, cuero y el tenue rastro ahumado de la chimenea del viernes por la noche. Se aferraba a cada superficie, a cada respiración.

Salí con piernas que aún temblaban por la intensa actividad del fin de s...

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