Capítulo 271

Parecía que una vagina real, cálida y estrecha me envolvía, y mi pene avanzaba con fuerza, como si realmente hubiera penetrado.

No solo yo, incluso la voz de Catherine sufrió cambios sutiles, como si realmente hubiera sido follada por mí, sus gemidos bajos, profundos y placenteros.

—Bebé, ¿tu vagi...

Inicia sesión y continúa leyendo