Capítulo 279

Me incliné y empecé a frotar suavemente debajo de su vagina.

Su vagina se apretó al instante, como si se hubiera sorprendido por mi toque.

Grace gimió débilmente —No... no toques...

—¿Tu vagina se mueve así y no quieres que la toque?— la miré.

Su rostro estaba sonrojado, con algunas gotas de sud...

Inicia sesión y continúa leyendo