Capítulo 327

Molly dobló las rodillas, sus pantorrillas descansando sobre mi espalda, sus tobillos rozando mi columna, enviándome una sensación de hormigueo.

Extendí una mano y la deslicé suavemente en su coño, sintiendo cómo la calidez y la estrechez envolvían mis dedos.

Parecía que mis dedos apenas podían mo...

Inicia sesión y continúa leyendo