Capítulo 63 Haciendo el amor en el sofá toda la noche

La punta de mi pene picaba por todo el lamido, y tenía una constante necesidad de eyacular.

—No... dejes de lamer... chúpalo. Chúpalo fuerte y saca toda la leche—. Tan pronto como dije eso, Mia pasó de lamer a chupar.

Sentía como si mi pene estuviera atrapado en una aspiradora, y no podía ni siqui...

Inicia sesión y continúa leyendo