Capítulo 352 Pactos En La Penumbra

Sebastián.-

Manejé como un loco desquiciado por toda la avenida, pasando los semáforos en amarillo y apretando el volante hasta que los nudillos se me pusieron blancos. Seguía la ubicación del apartamento de mi prima porque Clara, la recepcionista de la empresa, me había dicho que esos dos esta...

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