Capítulo 369 Solo Con Mis Pensamientos

Sebastián.-

El silencio de la habitación del hospital era un peso sofocante sobre mi pecho, denso y helado. Solo el pitido rítmico, frío y monótono del monitor de signos vitales me recordaba que seguía con vida.

Me quedé mirando fijamente el techo blanco y agrietado, con las manos inmóviles ap...

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