Capítulo 382 ¡ES MÍA! ¡MÍA!

Dorian.-

Me detuve en el centro de la habitación de Sofía, sintiendo como la sangre me hervía en las venas. Neil creía que era de teflón y que podía llevársela así nada más sí que tiene agallas el muy desgraciado.

Aunque sea mi hermano, le pondré una bala en la frente para acabar con su amenaz...

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