Capítulo 48 Acusación falsa

Adeline estaba tan desconsolada que ni siquiera notó que Ronald entraba.

—¿Por qué estás sentada en el piso? —preguntó Ronald, levantándola con una mano.

Adeline se aferró de inmediato a su manga—. Falta uno de los diamantes del señor Evans. Lo perdí.

—Tranquila, no te alteres. Es solo un diamant...

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