Compañero

—¡Sígueme!— Un hombre se paró frente a Aira. Ella levantó la vista y vio una figura alta e imponente con una presencia dominante. Intrigada por su actitud confiada, preguntó —¿A dónde?

—Él quiere conocerte. Por favor, sígueme— pidió amablemente, señalando un pasillo cercano.

—¿Quién es él?— pregun...

Inicia sesión y continúa leyendo