Capítulo 14 14

Si tan solo mi polla no se estremeciera al mero mencionar su nombre. No frente a mi hija, por el amor de Dios. Menos mal que estoy sentado, o tendría que dar algunas explicaciones. —¿Por qué las necesitaría?

—Por favor, no te enojes —empieza ella, su tono indicando posibles problemas—. Pero puede q...

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