Capítulo 16 16

¡Maldita sea!

Me prometí a mí misma que no dejaría que esto volviera a pasar. Juré dejar de sentir lástima por mí misma, pero aquí estoy, sentada en el escritorio de Gianni con lágrimas frescas corriendo por mi rostro. Debería haber esperado a desmoronarme hasta llegar a la parte de la casa de Tati...

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