Capítulo 215 215

—Eso es. Guarda la maldita pistola y vete. Ya has dicho lo que tenías que decir, tienes tus respuestas, y ahora es hora de irte. Agarrándolo por el hombro, lo guío hacia la puerta, abriéndola antes de llevarlo por el pasillo. Chasqueo los dedos cuando veo a un guardia al otro extremo. —Todavía eres ...

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