Capítulo 237 237

Nos giramos al unísono cuando la puerta del tocador se abre y Caterina aparece, con el rostro fresco, luciendo feliz y contenta hasta que nos ve juntos. —¿Qué pasó?— pregunta, quedándose congelada como un ciervo en los faros de un coche.

—Nada. Solo una entrega— señalo con la barbilla hacia la coci...

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