Capítulo 25

Cuando regresé al apartamento, Aldahir estaba mucho mejor y cuando me vio entrar con dos bolsas llenas de comida, sonrió de oreja a oreja y puso café para nosotros. Nos sentamos a comer y, tal como temía, inmediatamente me preguntó si los cazadores aparecieron, qué hicieron, qué dijeron y si intenta...

Inicia sesión y continúa leyendo