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Mientras Ragnar me levanta, colocándome sin esfuerzo sobre su hombro, un grito de sorpresa escapa de mis labios. Mi corazón late con fuerza, atrapado en una mezcla emocionante de excitación y temor. ¿En qué me he metido? Su fuerza es embriagadora, y no puedo evitar retorcerme en anticipación mientra...

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