¡Te quiero, Danica!

Mientras se enjuagaba el acondicionador del cabello, Danica sintió un escalofrío en la espalda seguido de la presencia de un cuerpo cálido y musculoso detrás de ella. El aroma de Gio la envolvió, reconfortándola a ella y a su loba. Sin decir una palabra, él tomó la esponja enjabonada del estante, in...

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