Capítulo 132 15

La habitación permanecía en un silencio sepulcral excepto por el suave tic-tac del reloj en la pared que resonaba de fondo. Miranda se acurrucaba bajo las sábanas, sintiendo el peso de la incertidumbre aplastarla desde todas las direcciones. Cada sonido en la casa la ponía en alerta, pero ahora esta...

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