Capítulo 8 Papito querido

Después de juguetear con su cuerpo hasta cansarse pero sin concretar el acto sexual, Adriana lo había dejado.

Un rato después de que ella se retiró los grilletes se abrieron.

Ella le había dejado un refrigerador con comida, tenía un baño. Tomó una ducha, comió un sándwich. Era como un pequeño búnker...

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