Capítulo cuarenta y nueve

Cheyenne

Dallas da un paso atrás, lo suficiente para que pueda verlo completamente. Su rostro está serio, su boca firme, como si pudiera desmoronarse si habla demasiado alto. El sol baja un poco más, volviendo todo dorado miel. Como si el mundo contuviera la respiración.

Inhala lentamente, de la mi...

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