Capítulo sesenta y ocho

La recepción se convierte en una cálida y brillante neblina de luces de hadas y copas que tintinean, y sigo tocando el anillo en mi dedo como si pudiera desaparecer si dejo de prestarle atención. El aire está frío afuera, pero dentro del espacio con carpa cerca del agua, está cálido por los calentad...

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