Capítulo 28 Llevarte a comer un bistec

Sophia fulminó con la mirada a Emily y Abigail, parecía que quería despedazarlas, si las miradas mataran, ambas estarían muertas.

—¿Quién demonios eres tú? —La mujer que había sido golpeada, la hija de la familia Wright, ahora fulminaba con la mirada a Abigail.

—¿Por qué debería decírtelo? —dijo A...

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