Capítulo veintiuno

Capítulo Veintiuno

—Sabes que puedes irte cuando quieras, no puedo seguir atándote, Serena.

—¿Quién ha dicho algo sobre irse, Jasmine? Me voy a quedar aquí contigo hasta asegurarme de que estés bien.

—Estoy bien, no necesitas preocuparte por mí, tienes muchas cosas que atender en la ciudad, no pu...

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