Capítulo 295.

Perspectiva de Kayden.

Después de calmarnos de la risa, Elina y yo nos preparamos de nuevo y entrelacé un poco nuestros dedos, dejando que mis pies se relajaran.

—¿Listo, Kayden? Asegúrate de que cuando mueva las manos para cambiar de marcha, tu mano siga la mía —dijo, y asentí.

Empezamos a condu...

Inicia sesión y continúa leyendo