Capítulo 13 CAPÍTULO 13

Sergio llegó a la oficina pasadas las nueve, con la cabeza pesada por la noche corta y el ridículo de la rana todavía dándole vueltas. No había podido dormir bien después del griterío de Lorena, no porque le importara la rana, sino porque algo en la insistencia de la mujer le había quedado clava...

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