Capítulo 69 CAPÍTULO 70

Llegaron al estacionamiento sin cruzar palabra, y ahí, al lado del carro de Sergio, a Emma le volvió la cabeza de golpe.

—No —dijo, frenando en seco—. Mejor me voy en el mío.

—Emma, son las cuatro de la mañana. Estás muerta del cansancio.

—Por eso mismo. —Sacó las llaves del bolso, apretándol...

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