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Pintura se aferraba a mis uñas mientras salía de mi cuarto de arte. El olor a trementina me seguía por el pasillo. Mis jeans holgados colgaban sueltos sobre mi vientre en crecimiento.

Manchas de pintura cubrían mi vieja camiseta como una explosión de arcoíris.

Rojo. Azul. Amarillo. Verde.

Toqué m...

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