Ella vive

Entra y se sienta entre mis piernas, apoyando su cabeza contra mi pecho, calmando la ira.

—Necesitas decirlo de nuevo. —Miro su sonrisa engreída.

—¿Cuál? —Se da la vuelta, pasando su mano por mi pecho, jugando con un mechón de mi cabello.

—No entendí bien.

—Eres mi amor. —Dice, batiendo sus pest...

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