Capítulo 277

  Mis manos recorrían su espalda, uñas arrastrándose ligeramente, luego bajando para agarrar su trasero, instándolo a ir más profundo aunque ya estaba tan profundo como podía. Gimió, sus caderas titubearon por un segundo antes de encontrar el ritmo de nuevo… lento, profundo, implacable.

—Estás gote...

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