Capítulo 278

KROSS

  La habitación del hotel olía a ropa nueva y a una colonia intensa; era profundo pero tranquilizador al mismo tiempo, y me quedé allí dejando que el sastre terminara los últimos ajustes aunque mis manos no dejaban de moverse, mis dedos flexionándose, mi pecho apretado de emoción que se negaba...

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