Capítulo 111 111

Los señores se marcharon y ella se quedó llorando en su cama, abrazó la almohada de su esposo y se regañó a sí misma por haberse enamorado de esa calaña que solo la hizo feliz una noche y luego se marchó sin antes dar una explicación. Es cierto que se la pasaban discutiendo todo el tiempo, pero aun ...

Inicia sesión y continúa leyendo