Capítulo 32 32

Todos se quedaron en silencio por un momento. El guardaespaldas no sabía que decir con tal de que ellos no le armaran un escándalo en la empresa.

—Es momento de marcharse—. Dijo finalmente.

—Sí. Volvamos a casa. Hermanos, por favor, que mamá no se vaya a enterar y papá tampoco debe saber que lo vi...

Inicia sesión y continúa leyendo