Capítulo 64 64

—Tal vez deberías llamar a Serena y preguntarle cómo se gana el corazón de un hombre —continuó Alexander, con veneno en la voz—. O cómo hacerlo feliz en la cama.

Maya se puso roja en un instante.

—¡Alexander, no vayas demasiado lejos! ¡No soy tu juguete!

Alexander soltó una carcajada seca, miránd...

Inicia sesión y continúa leyendo