Tercera parte: capítulo 5

—Me pregunté si mi sonrisa era tan grande como la de ella. Tal vez tan grande. Pero no tan hermosa.

— Benjamin Alire Sáenz, Aristóteles y Dante descubren los secretos del universo

DARYA P.O.V

¡Oh Dios mío!

Mis ojos se abrieron de sorpresa al sentir su boca contra la mía. El beso no era nada lento...

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