Capítulo 28 El padre de los dioses

La noche nublada presagiaba una madrugada de tormenta, el cielo demasiado oscuro cubría cada recoveco en Palermo, las luces de la gran ciudad lucían demasiado diminutas desde el último piso de aquel elegante edificio de departamentos, Zeus observaba el panorama tocándose el pecho, aun sentía el dolo...

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