Capítulo 61 El deseo de tenerla por siempre

La tarde caía una vez más, sin embargo, al igual que días anteriores, no se sentía igual que siempre, mirándose en el espero, Zeus se sentía mas liviano, como si se hubiese sacado un enorme peso de encima, había llorado en los brazos de Alice, como si fuese un niño pequeño aferrado a su madre, las c...

Inicia sesión y continúa leyendo