Capítulo 2 Haz que pague

Punto de vista de Melvin

—Entonces, Richard, el torneo de guerreros de élite es en solo dos semanas. ¿Has podido ponerte en contacto con ellos? —le digo a mi beta.

—Sí, Alfa, ya está todo listo. Ella no va a sobrevivir al evento, señor —dijo Richard.

—Bien, bien. Así que también está en la lista. Por fin, todo será mío. —Me froto las manos, emocionado. No puedo esperar. Esto es lo que he estado aguardando durante años.

—Sí, alfa, ese es el plan —responde. Siendo mi beta y todo, es su trabajo asegurarse de que las cosas queden resueltas, y esto es solo una de sus obligaciones. Trixie.

—Quieren la mitad del pago por adelantado y el resto cuando el trabajo esté terminado. ¿Quiere que me encargue de eso también, alfa? —pregunta.

—Sí, Richard, encárgate. Ya está todo listo. Por fin, celebremos —digo mientras sirvo dos vasos de bourbon.

—Otra cosa, Richard. Asegúrate de que esté débil antes de que empiece el torneo. Queremos que no tenga ninguna oportunidad —digo, con emoción en la voz.

—Sí, alfa. Eso se arreglará —dijo con una sonrisa diabólica.

—¡Papi, papi! —dice mi hija Trinity al irrumpir por las puertas del despacho.

—Sol, no puedes entrar aquí así nada más. ¿Qué pasa? —dije al alzar la vista hacia ella.

—Papi, esa bruja. No la encuentro. No ha hecho sus quehaceres. Mi ropa necesita lavarse. Mi cuarto necesita limpiarse y ni siquiera han empezado el desayuno —hace un puchero.

—Beta Richard. Encuentra a Trixie YA. Muéstrale lo que pasa cuando no hace lo que se le ordena —ladro.

—Sí, alfa. Ahora mismo —dice mientras sale de mi oficina.

—Papi, mi ropa. Está toda sucia. No tengo nada que ponerme —se queja, haciendo puchero—. Y tengo muchísima hambre. No hay nada preparado. Fui a buscarla, pero no aparece por ninguna parte.

Solloza.

—Está bien, cariño. Papá lo va a arreglar y hará que ella pague por ti —digo, intentando calmarla.

—Gracias, papi. Papi, como no tengo nada que ponerme, ¿mis amigas y yo podemos salir de compras? Por favor, papi, es toda culpa de Trixie —me dice—. Aquí está la tarjeta. Llévate a unos cuantos guardias.

Me da las gracias y toma mi tarjeta justo cuando mi pareja, Sophie, entra.

—Hola, cariño —me dice mientras se acerca y me besa en la mejilla.

—Trinity, como sabes, el torneo es en dos semanas. Se hará en el castillo y esta es tu oportunidad de impresionar al rey, así que tienes que verte lo mejor posible. Elige un par de vestidos y joyas que combinen. Va a haber muchas mujeres ahí, así que tenemos que estar listas —le dice mi pareja a mi hija.

—Sí, mamá. Seguro que de todos modos son mis parejas. Uuuuh, mamááá… ¿y si lo son? Y si no lo son, igual serán míos —dice con una sonrisita.

—Melvin, ¿ya está todo resuelto? Falta solo dos semanas. ¿Seguro que podemos lograrlo? —me pregunta.

—Sí, mi Luna. El rey renegado aceptó. Va a enviar a algunos de sus mejores guerreros a la competencia. Saben qué hacer. Además, por si eso falla, también me puse en contacto con el Alfa Drake de la manada Shadow, y prometió su apoyo en este asunto; él también enviará a unos cuantos guerreros de élite —le dije mientras bebía un sorbo de bourbon.

—Mi alfa —ronronea mientras se acerca—. ¿Estás seguro de que esto es infalible? —dice mientras se sienta a horcajadas sobre mi regazo.

—Oh, mi Luna. Sí, está todo resuelto. No te preocupes por nada. Lo único de lo que tienes que preocuparte es de tu alfa.

—¿Y qué puedo hacer por mi alfa? —ronronea.

—Alfa —me llegó por el enlace mental, interrumpiéndonos a mi pareja y a mí.

—Más te vale que sea importante, Richard —le dije, sonando muy irritado.

—Encontré a Trixie —dice, y puedo oír la malicia en su voz.

—Buen trabajo, beta. ¿Dónde la encontraste? —le pregunté, curioso por saber dónde se estaba escondiendo.

—Estaba dando un paseo. Justo afuera de la casa de la manada. Debería haber estado haciendo sus quehaceres en vez de salir a dar un maldito paseo. Voy rumbo al calabozo ahora —me dice por el enlace.

—Haz lo peor, beta. Ah, por cierto, asegúrate de usar plata o acónito. La quiero dañada de forma permanente. Arruínala muy mal esta vez. Con el torneo a solo dos semanas, tenemos que asegurarnos de que todo salga según el plan y de que todo esté en su lugar y, beta… no lo arruines —ordeno.

—Sí, alfa, ya está resuelto —dice, y cierra el enlace.

—¿Qué pasa, mi alfa? ¿Quién nos interrumpió? —pregunta mi pareja.

—Fue el beta Richard. Encontró a Trixie. La está llevando al calabozo para castigarla, y luego la soltará para que termine sus tareas. Cariño, más tarde hoy busca un motivo para castigar a Trixie. Tiene que sufrir y no tener ninguna oportunidad en el torneo.

Capítulo anterior
Siguiente capítulo