Capítulo 3 Descubriendo el plan
POV de Trixie
Después de que tomamos nuestro café y desayunamos, terminamos el entrenamiento del día.
Como tengo muchas tareas en este lugar, Calvin y yo entrenamos a las 4 de la mañana para que yo pueda empezar el desayuno a las 7 y terminarlo a las 8.
Después de terminar con el desayuno, subo a limpiar el cuarto de Trinity y Charles mientras ellos desayunan y lavo su ropa.
Luego voy al cuarto del alfa y la luna y hago lo mismo.
Le doy las gracias a Calvin y a Margaret y me voy. Casi son las 7 y no quiero atrasarme. Cuando voy de regreso del gimnasio de entrenamiento, me detiene el beta Richard.
—Trixie, ¿dónde has estado? No has hecho nada de lo que se supone que debes hacer —dice mientras me agarra del brazo y me alza.
—Beta Richard, solo salí a dar un pequeño paseo antes de empezar con mis tareas —trato de explicarle mientras me jala del brazo.
—No has limpiado las habitaciones ni hecho ninguna de tus tareas. Necesitas que te enseñen una lección —sonríe con malicia mientras me arrastra detrás de él.
Intento explicarle que aún no es la hora y que justo iba hacia allá para empezar, pero cae en oídos sordos; no me escucha.
El beta Richard sigue tirando de mí hasta que llegamos a las mazmorras. Me arrastra por unos cuantos escalones y me lanza dentro de una habitación.
—Vas a aprender cuál es tu lugar, jovencita, de una forma u otra —dice mientras se dirige a la pared y toma un látigo con punta de plata. Camina hacia mí y encadena mis brazos al techo. Luego empieza a azotar mi espalda con el látigo. Para cuando termina, estoy encorvada y con muchísimo dolor. Esta paliza fue peor que las demás. Sé que me desmayé un par de veces durante esto.
Normalmente nuestros lobos nos ayudarían a sanar. Soy doble alfa. Debería haber obtenido a mi lobo a los 14. Los lobos normales lo hacen a los 16. Pero como soy de sangre alfa, normalmente es a los 14. Aquí estoy, con 17 años y todavía sin lobo.
—Levántate, inútil —dice mientras me patea. Mientras me des encadena, me grita. Me dice que tengo tareas que hacer. Que tengo que levantarme. No puedo moverme. Todavía no me he curado de la paliza de ayer y ahora esta.
Cuando logro ponerme de pie, tambaleo un poco. Me limpio la sangre de la boca y lo miro hacia arriba.
—Pedazo de basura —grita—. No te atrevas a mirarme.
Pero no aparto la mirada. Me agarra del brazo y me arrastra fuera de las mazmorras, de regreso a la casa de la manada.
Cuando por fin llegamos a la casa de la manada, entro en la cocina para ponerme a trabajar.
—Ay, mi niña. ¿Qué te pasó? Siéntate. Déjame limpiarte —dice Ethel. Es una omega anciana que ha trabajado en la casa de la manada desde hace años. Es como una madre para mí. Siempre me limpia y cuida de mí.
—Perdón por llegar tarde. Iba en camino hasta que el beta me detuvo. Lo siento mucho —le digo, sollozando un poco porque tengo mucho dolor.
—No pidas perdón, mi niña. Toma, toma esto. Te ayudará con el dolor.
—Pero ¿qué demonios, Trixie? —dice mi mejor amiga, Roxie, cuando entra por la puerta.
—Hola, Rox. Estoy bien, te lo prometo. Solo falta un mes más. Puedo con esto —le digo, aunque por dentro no estoy segura de poder aguantar si esto sigue empeorando cada día.
—Siéntate ahí y descansa. Ya terminamos el desayuno y lo servimos. Yo voy contigo y te ayudo a limpiar para que puedas descansar antes.
—Sabes que no puedo dejar que hagas eso. Lo pondrá todo peor —le respondo.
Ella pone los ojos en blanco.
—Van a pagar por todo esto. Me voy a encargar de que así sea —escupe, furiosa.
Después del desayuno subo a las habitaciones. Cuando estoy por entrar al cuarto de Trinity, me detengo en la puerta.
—Te lo perdiste. Después de que me quejé con papá sobre Trinity, la castigaron. Esa estúpida se lo merece. Le dije que ella no hizo ninguna de las tareas ni preparó el desayuno. Papá ni siquiera revisó la hora —dice mientras ambas se ríen.
—Papá también me dijo que va a acabar con ella en el torneo. Omg, amiga, lo tiene todo arreglado. Por fin va a estar muerta. Ugh, no puedo esperar. Esa basura no debería poder caminar por aquí —le dice a Shelby.
—Entonces, ¿cuál es el plan? —responde Shelby.
—Lo único que puedo decir es que él ya tiene arregladas sus peleas. Están preparadas y son a muerte —escucho decir a Trinity.
Al instante retrocedo unos pasos y casi tropiezo. Corro al baño para echarme agua en la cara.
—Rox, Rox. Sé cuál es su plan —le digo por enlace mental a mi mejor amiga.
—Cal, tenemos un problema —también le envío un enlace mental al gamma Calvin.
