Capítulo cuarenta y dos

Mi ausencia en clase había empezado a generar un poco de revuelo en la Universidad, me informó Stella durante el desayuno. Como de costumbre, la gente nos miraba, pero hoy decidí que simplemente no me importaba.

—Que miren —dije con tono casual, llevándome más cereal y leche a la boca.

—Así se hab...

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