Capítulo 100 Las flores

—¡Haz lo que te dé la gana, Leandro! Mientras no te atravieses en mi camino, todo bien. —¡Para ser una niñita de papi y mami, tienes muy afiladas las garras, pero ya tendré tiempo de mostrarte quién manda aquí!

—Ja, ja, ja, creo que actúas de una forma muy absurda, tenía entendido que te gustaba co...

Inicia sesión y continúa leyendo