Capítulo 49 Verdades y enfrentamientos

¡Joan, cálmate, por favor no apuntes a mi hija baja esa arma! ¿Qué haces? ¡Es tu esposa! ¿Estás loco?

—¡Yo no tengo ninguna maldita esposa! Así que habla ya, porque te juro que muero de ganas por mandar su cuerpo lleno de balas a México, ya que me imagino que vinieron para acá a seguir destrozando ...

Inicia sesión y continúa leyendo