Capítulo 68 Secuestro de amor

Salgo con mi mujer en el hombro y la subo a la camioneta; luego indico que vayamos al aeropuerto. No le daré tiempo de pensar ni de buscar nada; todo lo que necesita es estar conmigo.

—¡Joan, estás loco! —¿Para dónde me llevas? —¡Dije que te iba a secuestrar, así que guarda silencio! —Ja, ja, ja, n...

Inicia sesión y continúa leyendo