Capítulo 13 Capítulo 13.

Bernardo me miró como si me viera por primera vez realmente. Sus manos temblaron cuando alcanzó mi rostro, tocando mi mejilla con dedos incrédulos.

—Tienes sus ojos —susurró, la voz rota—. Su nariz. Su sonrisa. Eres... eres igualita a ella cuando la conocí.

Y entonces me abrazó.

Fue un abrazo des...

Inicia sesión y continúa leyendo