Capítulo 98 98

No necesitaba un espejo para saber que él le había dejado un chupetón en el cuello.

—Es un sello—. Max levantó las cejas y continuó: —Este es un sello para demostrar que me perteneces. Nadie más puede competir por ti. Y si no quieres seguir cubriendo el chupetón de tu cuello, puedo llevarte de vuelt...

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