Capítulo 135

Punto de vista de Owen Blackwood

La habitación de los niños estaba en silencio.

Primero caminé hasta la camita de Lily, contemplando su dulce carita dormida, incapaz de resistirme a estirar la mano para tocarle con suavidad la mejilla.

Se me derritió el corazón por completo.

Qué niña tan hermosa...

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