Capítulo 272 El gato y el ratón 28

Gata

—Te extraño.

Sentada con las piernas cruzadas sobre el pasto, me quedé mirando la lápida de mármol negro, con lágrimas en los ojos.

—Lo siento, hace tiempo que no vengo. Te prometo que no me olvidé de ti.

Con ternura, como si pudiera sentir mi caricia, deslicé las yemas de los dedos sobre l...

Inicia sesión y continúa leyendo