214.- El Amanecer que Escucha.

Los primeros rayos del sol apenas rozaban las copas de los árboles cuando el grupo se reunió frente a la entrada trasera de la hacienda. El aire aún era fresco, cargado del perfume húmedo de las hojas y del canto lejano de aves que despertaban junto al bosque. La luz, tenue y dorada, parecía filtrar...

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